$s, $s de $s de $s

VALERIO PRESMANES PEREZ DE LA SOTA Y RUIZ

     Nací el 24 de Septiembre de 1892, a las 6. p.m. en el Pueblo de Peñalver, termino municipal de Guanabacoa, ( y todo el Pueblo dijo, que para bien sea.)  Mi primer Colegio fué, una escuelita particular y como el Maestro resultara una Sra. cuando me ponia de penitencia el  quedarme una hora más, me marchaba sin cumplir la pena impuesta y esto se repetia casi a diario, no emendando mi conducta, la Maestra se dirigió a mi Padre, y este me llevó un dia con una buena tanda de faja a cumplir la penitencia, encerrándome en un cuarto la mamá de la Maestra, pero cuando iba a salir, para dejarme a mi dentro, un pié mio chocó con la canilla de ella y resultó que ella cayó al suelo y yo me fuí a la calle, ante esta actitud mia, me declararon persona no grata y me expulsaron de dicho colegio.

      Después fui a un colegio municipal, un poco de tiempo, hasta el año 1901, entrando entonces en los Escolapios de Guanabacoa; donde fuí corrector de grupo y por lo tanto me busqué el odio de los demás compañeros, pués al hacerle la pregunta y no contestarme rapido , les hacia perder puestos delanteros y por lo tanto una calificacion baja a fin de semana, éstos tomaron el asunto personal y me pedian cuentas en la calle, yo como eran muchos para uno, opte por correr, hásta que un dia me cercaron el colegio y me hicieron prisionero , con la buena suerte de que siendo tantos para uno, determinaron mi absoluccion.

     En dicho colegio, fuí cantor, en el coro de la procesión de los niños que salía todos los años, una vez me vistieron de Jesús Nazareno con la cruz a cuesta y cuando con ella por la calle las señoras decian, el pobre tan chiquito y con la cruz tan grande, yo, para mi interior decía, que tontas són, no saben que es hueca.  Tambien fuí monaguillo,  ayudé misa, repiqué campanas, é hice ostias y demas asuntos relacionados con el importante cargo, en los estudios saqué mi medallita y algún que otro diploma de sobresaliente, hasta el 1905, que con doce años y seis meses, tuve que ir a trabajar, pues mis padres eran pobres y habia que irselas a buscar.

     Mi primer negocio y esto fue anterior, cuando tenia diez años, fué una canasta de mangos, la cual recogi en una finca cercana que mi padre tenía arrendada y esta la puse a la venta en el descanso de la escalera de mi casa, en la calle de Corral Falso, cuando llegó mi primer cliente y me preguntó a como eran, siendo estos bastante buenos le digo, a centavo, respuesta, si me das cinco te los compro, al minuto, se me acabaron, se los había tirado por la cabeza.

     A los doce años seis meses, entré de michacho en la tienda de ropas la Iberia, aqui en Guanabacoa, como sueldo me daban la comida, ropa y calzado, barría, llevaba costura, y despachaba desde las seis de la mañana hasta las doce de la noche, pues entonces no existía ley del cierre, en esta casa estuve seis meses, a consecuencia de un incidente que se presentó, se comía en la casa, y la comida no gustaba, el encargado me dijo un dia le dijese al cocinero suspendiera el vino y el hielo y pusiera mejor comida, éste lo hizo en cuanto a la suspensión, no así, en mejorar la comida, entonces dice está bueno echarle un pedazo de jabón en el potaje, señores, si esto lo dice el encargado , yo el humilde muchacho que podia hacer, le digo al encargado, si me da dinero compro jabon y se lo hecho, me dió para comprar dos libras de dicha pasta y se la eché al potaje.  Cuando el cocinero vino a las cuatro de la tarde para sazonar la comida y metió el cucharón en el potaje, aquello parecía una locomotora, yo lo estaba observando desde un cuarto pegado a la cocina, no dijo nada pero se fue a la estacion de policía y trajo a un vigilante, diciendo se había tratado de cometer un homicidio frustrado. por la intervención del dueño se arregló todo y mando a comer al Restaurante  la Dominica y como en esta cobraban diez y siete pesos por el abono, a mi me regalaron un centén y me dejaron fuera de la casa, de dicho centén, me gaste ese día que era domingo dos pesos en un coche de tintan a razón de dos pesos la hora, paseando por el pueblo como si fuera un personaje.

     Luego estuve en Regla, ocho meses en una tienda de ropas, me pagaron a razón de ocho pesos al mes, después en la Habana en una sastreria, quince días a seis pesos mensuales, de aqui me fui, era un 19 de Mayo, vispera de la instauración de la República y por aquella época se acostumbraba a estrenarse los trajes en día tan señalado para los cubanos, entonces creo habia algo de patriotismo, pues corria el año 1907, se quedaron esa noche trabajando para entregar al otro día los trajes que estaban por terminar, tres señores sastres y al filo de las doce de la oche, el dueño mandó a su señora que dicho sea de paso estaba recien casado y ésta era hermosa, que hiciera café, despues que todo el mundo tomó el nectar negro, como algunos de aquellos señores sastres, yo, con toda la humildad  en aquellos momentos pude aparentar, me servi mi tasita de café, y cual no sería mi asombro, cuando el dueño se dirige a mí y me dice, ¿ para quién es ese café ? y yo le contesto para mí, no señor usted no puede tomar, eso se hizo para los que van a velar, usted tiene que levantarse temprano para llevar toda esa ropa y el café lo va a desvelar, lo que pasó por mi no hay palabras para narralo, lo que les puedo decir es que me acoste en mi cama que era de rusia con cuatro patas de madera (alias catre) y no pude dormir toda la noche, al día siguiente me levanté lo mas contento posible y me di el gustaso de poderle decir a ese caballero... arregleme la cuenta.

     Parecía que yo no había nacido para el mostrador y determiné cambiar de ruta y asi fué, entré de ayudante de un carro de cigarros que se denominaba la Viajera, me daban $17.00 y el almuerzo, tenía que dar rueda desde las cuatro de la mañana empezando por sacar las mulas de la caballeriza, limpiarlas, engancharlas al carro y demás inclusive limpiar metales, dar grasa al carro, en esta casa estuve tres veces, dos de ayudante y una de vendedor.

   En el 1908 , estuve vendiendo pan por mi cuenta, en un carro de la Viña, de Guanabacoa para Regla, a particulares y a los dos años cuando Gavilán vendió su parte, yo me marché con él, al Indio Libre de Regla, allí estuve un año más, cuando cerró, me quedé sin trabajo y me enfermé. parece que por la vida algo loca que estaba haciendo, pués inclusive ni dormía apenas, entre la enfermedad y sin trabajo, estuve nueve meses, cuando eso tenía 19 años é iba a ingresar en el cuerpo de policía de la Habana, por influencia, pues se necesitaba tener 21 años para el ingreso, era cuando el General Charles Aguirre estaba de Jefe de la policía y el Coronel Molina jefe de materiales, pero un incidente que pasó vi a un policía de mi sangre que se cuadró delante de un sargento (que no lo era) y en el mismo momento rompí las planillas de ingreso y regresé a Guanabacoa.

     Por aquella época se estaba organizando el ejercito Nacional permanente y el Comandante Broderman por mediación del Sr. Atanasio Lera comerciante de ésta plaza , me propuso ingresar con el grado de Teniente, con $125.00 de sueldo, asistente , luz, calefación y demás prebendas propias del cargo, y queridos compañeros, tambien renuncié, por no ser mandado por Capitanes, Comandantes, y demás grados superiores, (compañeros sólo contaba 19 años.)

     En el año 1911, estuve de vendedor en la fabrica de chocolates y galleticas La Ambrosia, me dieron un carro y una venta que nadie la quería, era el barrio de Jesús María, este carro vendia anteriormente seis ó siete pesos diarios, con el ocho por ciento, yo el primer día vendí doce pesos y en la casa se azoraron, al segundo día me pidio un marchante una caja de galleticas de vainilla que valía un peso setenta centavos, pero todavía no la habia puesto encima del mostrador, la puso encima de la pesa y me dice, no, ésta pesa poco, yo le contesté, todas pesan igual, son de 9 libras, pero dicho cliente me llamó la atención de que la Ambrosía enbasaba en latas de gotas de la Estrella la vainilla y que en esa forma traían dos libras mas, yo reclamé en la casa la oportunidad de una de esas latas, pero se me dijo que no habia y que tardaría en haber, pero mi cliente todos los días me la pedía, hasta que un día determiné acabar con el egoísmo de dicho señor y un momento antes de llegar a su establecimiento, tomé una lata de dichas galleticas y sacándole una buena cantidad de ellas, le puse dentro un adoquín y le eché encima las que antes había sacado, no sin que me sobraran bastantes para regalarles a los muchachos del barrio, mi cliente me pago con mucho agrado, pero queridos compañeros, todavia me está esperando.

     En esta casa estuve cuatro meses, porque se me llamó para la Viajera, que fué la vez que estuve de vendedor como anteriormente les dije.

     En el año 1912, en el mes de Mayo día 10 lo recuerdo, entré tambien de vendedor de Mestre y Martinica, chocolates y galleticas, primer cubano que de vendedor entraba en casa española y con 20 años recuerdo, fuí con pantalón blanco, saco de color, cuello y corbata, que parecía no era usual en ese giro, no sin contar con una melena de poeta, debido si es posible a mi edad de ilusiones femeninas y estar en moda en la juventud dicha abundante cabellera, lo primero en pensar aquellos señores de la casa fué y ( esto lo supe más tarde ) cuando ya yo era, no de los últimos en consideración, fué, que si era lo que parecía, estaba muy lejos de ser un hombre, pero bien pronto se convencieron de su error, y siendo como dije anteriormente primer cubano que entraba en la casa, dejé plantado el pabellón en lo mas alto del edificio nacional.

     En esta casa estuve seis años y no me tuvieron que votar, me marché cuando fué vendido el negocio, que ya lo tenían otros señores como agentes de la casa productora, y con la satisfacción para mí, que los nuevos propietarios del negocio no querían me marchara, se me ofreció ponerme de jefe, con un buen sueldo por no conocer ellos el asunto de ventas, pues venian de oficina, no aceptando yo, por tener decisión hecha con anterioridad. 

     Uno de los gerentes vendedores, al ver la decisión mía de no querer continuar, me ofreció $4,000.00 para si quería establecerme, este Sr. era Ramón Rodríguez, hoy Gerente principal de Ramón Rodríguez S. en C. , pero yo tenía mil pesos en la casa y no le tomé nada mas que mil, para con los dos mil, hacer Socieda con mi hermano Segundo, que estaba establecido en víveres, cuya Sociedad se denominó Presmanes y Hno. en Pepe Antonio y Candelaria, aquí estuve un año, pues estaba demostrado una vez mas que yo no había nacido para el mostrador, y un día a las siete y media de la mañana terminé mi sociedad y a las ocho ha había entrado de vendedor en la casa de Partagás, tabacos y cigarros, ésta fué mi mejor colocación, en esta ganaba a comisión de $600.00 a $800.00 mensuales, en ésta casa estuve diez años y tambien me fuí, después de vivir como un General, con todas las comodidades de rico sin serlo, alcancé en la liquidación $16,000.00.

     Esto era en Agosto de 1929, que volví para Guanabacoa y fuí a formar parte como accionista y con el cargo de Director del Banco Cubano de Crédito S. A. en Pepe Antonio 40 hasta hace aproximadamente dos años, que se llevó a la liquidación y ahora queridos compañeros, soy Gerente de la Sociedad Presmanes y Hno. dedicada a préstamos y comisiones, que es con la clasificación que estoy entre ustedes ó sea Comisionista. 

     En mi vida fuera de los negocios ó sea en la lucha por la existencia, les diré que he sido un hombre luchador dentro de la colectividad, he luchado en distintas asociaciones, de las cuales les voy a relatar algo.

     Empecé en la Unión de Vendedores de la Habana, entré con el cargo de tesorero, esta Sociedad tenía en esa ocasión 312 asociados y pagaban escasamente  100, en ese estado tuvimos un problema de huelga con la Compañía Manufacturera Nacional ó sea La Estrella, Mestre y Martinica, La Constancia, Baguer, El Fénix, y otras, sosteniendo 18 días de huelga y la Compañía nos reconoció nuestro derecho, en esas condiciones, yo llevé el reconocimiento de la Sociedad a todas las industrias, con una sola condición, que para ser vendedor tenía que ser socio de la Unión, en esa ocasión compré una casa que nos costó $ 9,500.00, pero la Sociedad no tenía nada más que $ 3,500.00, pidiéndole prestado a Ramón Rodríguez $ 6,000.00 y me dijo, cuando se los iba a pagar, le dije en este año, quiero aclarar,  que tomé posesión en Febrero y esto era en Julio, me llamó loco y mentecato, pero conseguí me diera el dinero, oigan esto compañéros, en el mes de Noviembre de ese año le pagué los $ 6,000.00 y tenía 975, asociados, hoy en la actualidad tiene mil ciento ochenta y cuarenta y pico mil pesos, quiero significar que tengo el número 6. de socio y se fundó en el año 1915.

     Hace 16 años me inicié en la masonería, en la cual luché algo, pero habiendo hecho grado 33 que es el mayor, y se alcanza por muy contados Hnos.  al General Machado Q.E.D., siendo este solamente aprendiz masón, que es el primer grado, ó sea por donde se empieza, me desanimó; quiero significar, porque hay muchos equivocados con la masonería, que esta solo exije ser un hombre libre y creer en el gran arquitecto del Universo que és Dios, y por lo tanto la acepté, pues soy un hombre liberal, pienso como me parece y no combato pensamientos ni religiones, mientras no produzcan males a la colectividad.

     También luché en el Centro de Dependientes de la Habana, a la cual pertenezco hace 30 años, estuve en la directiva desde el año 1926 hasta el 30 inclusive y puedo decir fué la mejor época de la Sociedad, cuando tomamos posesión teníamos cuarenta y cuatro mil socios y llegamos a cincuenta y tres mil, con un millón y pico de pesos de presupuesto, el mejor cuerpo médico de Cuba y un no mejor cuerpo de enfermeros, dándole al asociado, todo lo que humanamente fuera posible, quiero significar sin alardear de ello, que soy socio mérito de la misma.

     En 1933, fuí Concejal del Ayuntamiento de Guanabacoa, electo por el Partido Popular Cubano, y puedo decirles que no hice política, se me nominó en la asamblea y luego fuí ayudado por los de mi partido postulante y por la mayoría del Partido Liberal, pero ningún ciudadano en el termino puede decir, yo le pidiera el voto, me duró dicha concejalía sólo cinco meses, pues el 15 de Agosto del propio año, se me pidió la renuncia del cargo, y aquí viene lo bueno, siendo yo oposicionista del gobierno central desde a los tres meses de estar en el poder, se me pidió la renuncia, y yo decía en momentos de jocosidad, ¿como es esto? gané y perdí.

     El año 1935, un grupo de amigos me conquistó para ocupar la presidencia del Casino Español de Guanabacoa, y les diré, que cuando tomamos posesión  la Directiva aquella, la Sociedad debía $1,150.00 y sólo tenía 120 asociados, secundado por las distintas Directivas pues llevo cuatro años de reelección, se pagó toda la deuda, se compró banderas varias veces, en aquel tiempo ni las había, compramos distintos juegos de dominó y naipes, se arregló el escenario que hacia 40 años no se tocaba, gastamos mas de $150.00 en pintura y mano de obra, compramos varias lámparas aurora, cortina para el balcón $ 40.00, se puso placa bronce en la puerta, una mesa de billar $ 350.00, se han dado siete u ocho fiestas al año, consistentes veladas y bailes y algún recibo, como cuando tuvimos el honor de ser visitados por la convención Rotaria el día de la inauguración del Club de Guanabacoa, y estamos sosteniendo un periódico mensual, hoy en la actualidad tenemos 340 asociados.

     Hace un año tuve la satisfacción de ser recibido por ustedes como un miembro de éste gran Rotary Universal, y de aquí, no tengo que decirles nada, solo sí significar, que no queriendo aceptar a los diez y nueve años el cargo de teniente en el ejercito, aquí acepté el de sargento, el cual renuncié, por motivos ajenos a mi voluntad.

    De mi vida particular, sólo diré, que hace 21 años contraje matrimonio con la

Srta. Virginia Cuervo y  Panadero, hoy mi esposa, y salvando algún contra tiempo

de enfermedades de mis hijas y algunas que otras insignificancias , no me fué mal

y sobre todo, me siento satisfecho, porque queridos compañeros, en la época de

adelantos que se está viviendo, tengo tres hijas que valen más que todos los

marcos que echó Alemania al mercado y se cotizarán en oro.



Publicado por Corazon7 @ 22:10
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios